viernes, 19 de septiembre de 2025

Un tajo en el espejo. “El Tajo de Fontana”, poemas de Eugenio López Arriazu

             

            Eugenio se hace el distraído, mira para otro lado, (o parece hacerlo), entonces relata o describe, pero internamente pasa algo. Hay un “algo” que lo incomoda, generando la parte más poética de sus juegos, la que finalmente e indefectiblemente hace trasuntar en “alguna” parte de sus poemas, aunque más no sea en una sola palabra.

El poeta muestra una cierta visión de la realidad. No hablo de las visiones psicodélicas o místicas, sino más bien de esa visión periférica que es patrimonio de los grandes deportistas, sea Messi o Maradona. Tal que aplica de algún modo una captación holística o gestáltica del mundo que se le presenta, como cuando nos describe a una paloma que escapa del acecho de su gato, para mostrarnos el abismo que apunta directamente hacia el centro de la tierra. O cuando aplica su minuciosa observación para que veamos al indigente junto al container de basura, llevándose feliz las que fueran sus viejas ojotas, sólo para que sepamos que se siente afortunado de poseer a alguien…

Su truco es describir y relatar cuestiones cotidianas, auxiliado de ciertos artilugios cinestésicos, que recurren constantemente a los estímulos visuales y auditivos (“En el silencio hay un mundo sonoro”, “Del verde al amarillo hacia un rojo que invita al cruce”). Así, él y el lector se ubican en un entorno familiar, general y consuetudinario para luego abstraerlo a una síntesis personal, ante esa realidad que se nos presenta (Escucha ruidos y espera en silencio que lo escuchen; ve en los tajos de los cuadros de Fontana a sus propias heridas secas -pero abiertas-).

En esta dinámica se convierte en un observador observado, y se deleita en señalar la conexión de las cosas: algo tan simple como darnos un paseo por su barrio (“Estoy rodeado de vecinos”) en el cual nos describe la juventud, la vejez y la niñez en una secuencia cinematográfica de cuatro o cinco poemas, donde la estrella resulta ser un globo rojo, centro del mundo, que se escapa y vuela cual paloma (Ceguera y lucidez = éxtasis).Tomar noción de esta otredad, de la presencia de otro que “nos ve cuando no nos vemos”. Finalmente lo enfoca en un tema que venía prefigurando desde la cita que abre el libro: el espejo, como mecanismo que nos desdobla en otro que no es el mismo; como artefacto que nos da la libertad de jugar a ser distintos; como reconocimiento y/o desconocimiento de la propia imagen.

“Tal vez podamos -yo- / tal vez pueda -nosotros-”

“Él / (me) perturba”

 “ya está, le digo, / ya no sos yo”

“¿habré de encontrarme en una foto?”

“tutú / yoyó”



Este pasará a ser el tema de la segunda mitad del poemario. Hasta aquí había sido la calibración de una mira en busca de su blanco. Se suceden los poemas que comienzan con un “Él” y luego con un “Vos” y por supuesto con “El espejo”. Finalmente se despoja de la visión periférica para apuntar su mira en busca del Yo verdadero, ese que se escapa impregnado por los brillos del paisaje. Este obsesivo inquirir echa mano a la sospecha que antes nombramos, ese “algo” que lo hace dudar de la permanencia (“la inexorable conciencia del tiempo”). He ahí el por qué cuesta reconocerse en un documento de identidad, en una foto, en aquello que una cámara nos ha robado, e incluso en el hermano: “me sumerjo en vos para buscarme”, o en el amor: “Yo en tus besos”.

En busca de una respuesta, se atisba la posibilidad de ser parte de alguna identidad plural, colectiva, que nos supere y exceda. Un poemín lo dice claramente: “el espejo / me bandada / me manada / me jauría”.

Es sabido que este tipo de elucubraciones respecto a la propia existencia suele llevar a una especie de angustia existencial, que en más de una ocasión resulta perturbadora, cotejando nuestra frágil pequeñez contra el marco inabarcable de un universo que nos ignora. Pienso en Pizarnic, Rimbaud etcétera. La gran mayoría de las personas optan por no pensar o pensar en boludeces o aceptar recetas prefabricadas y en cierto modo esperanzadoras, pero teniendo en cuenta que los poetas no son “mayoría”, no es de extrañar que nuestro poeta eche mano al recurso más cercano y que mejor conoce: La poesía, la literatura, que tan tristemente y recurrentemente se vuelve autorreferencial cuando las papas queman.

“Tengo tres poetas escondidos… /  niega y se resiste a aceptar que exista”

“Ese gesto voyeur de humear en el libro”

“Cerrás el libro”

 “acuñas los versos”

“los versos dejan entre líneas”













Allí, en un puñado final de versos, se encara con su papel de poeta, (“vos, mi otro yo”) y en un aparte egoísta -sólo para entendidos- atrévese a reclamar al mismísimo Quevedo. Más de uno dirá que en este punto ya perdió al 90% de sus probables lectores, pero en esta queja “quevediana” veo la clave del final del libro y su por qué. Justamente no entiende por qué EL GOCE del poema debe ser rematado con una LECCIÓN MORAL.

Quizás aquí es cuando comprende la bifurcación de la realidad, esa que venía sospechando con el auxilio de la imagen de su espejo. Esa bidimensionalidad entre artefacto y naturaleza, la explícita muy bien en el penúltimo verso:

“Él

 dice que ese yo

 que está implícito

 (siempre)

 al comienzo (yo digo/escribo que

 Él

 dice que ese yo…)

 no es

de él.”

 

Lo escrito sobre la vida no es la vida misma, esa limitación de su herramienta le hace escribir: “Es un poema sobre la impotencia”.

Luego intenta con una poesía gráfica, en la cual tras caer dentro del poema y comprender que esa caída no tiene fin, decide subir. Este ascenso como todos busca la luz de la realidad, y en un último y apropiadamente extenso poema (cuatro carillas), se encomienda a Whitman, cual Virgilio del Dante. Quizá el poeta más carnal y vivo de nuestra tradición poética. Entonces, confiesa ante ese pseudo Dios enamorado, que hasta entonces “no tenía argumentos, testigo era” a la espera de la muerte, y la potente sombra de la parca lo hace comparecer con su cuerpo: “¡Mirá!... ¡Olé!... ¡palpá!”. Se trenza en lucha con la imagen especular del poeta, oscilando entre lo procaz y lo sublime, entre lo vulgar y lo divino, agua y aceite, escurriendo por el tamiz de la palabra en un intento -desesperado quizás- de no caer en la flaqueza de Quevedo. Por supuesto, corriendo hacia la salida de emergencia más cercana: el amor.

“Desplegá tu puerco amor, cogé amorosamente

que no h/ay quien no ame” .

 

 

Posdata: No hay quien no ame parece ser el veredicto consolador. Claro que en un poema anterior, viendo el cuadro de Dalí de los relojes que chorrean, había concluido lapidariamente con un “No hay nadie”

 En el cuadro… ¿y en la vida?

 

                                                                       Fernando Gabriel Vaschetto, Rosario

 



sábado, 7 de diciembre de 2024

Agustín Mazzini o la búsqueda de una poética del nuevo milenio

 (Desmembramiento de su libro “El perfume de la flor tatuada”, el cual ha sido galardonado con el III Premio MonteLeón de Poesía Joven que otorgó el jurado compuesto por Antonio Gamoneda, Juan Carlos Mestre, Tomás Sánchez Santiago y Rafael Saravia.)

 


Creo que nuestra humanidad necesita desentrañar la poética del nuevo siglo, y nuevo milenio a la vez. Esta necesidad se evidencia a gritos en cada libro de poesía que leo. En el marco de este apresurado diagnóstico, la aparición de creadores tales como Agustín Mazzini, resulta promisoria. Su poesía me gusta, me hace bien, empatizo con ella, me inspira y aprendo (ya en mi papel de colega). Cada poema es una pieza lograda, sin baches ni flojeras remarcables, lo que denota un aprendizaje cabal y la necesaria maestría en el uso de las herramientas. Entonces, ¿qué nos dice y cómo lo dice? ¿quiénes son los personajes sobre los que enfoca su mirada poética? Transeúntes, vendedores ambulantes, estudiantes, enfermeras, pequeños perros, bármanes, sacerdotes, psicoanalistas (¡por supuesto!), mendigos, vagabundos, pordioseros, cocainómanos, moribundos (borders en general), pequeños hombres, hombres podridos, hombres mutilados, individuos insomnes, una mujer desnuda, las muchachas, adolescentes, doncellas, huérfanos, nenes (¿por qué no niños?), un recién nacido, “alguien”, “nadie”: no hay héroes ni grandes hombres, solamente hombres del montón, con corazones lacerados, pequeños y/o ajados. Eso es lo que rescata Agustín al mirar lo que mira, “los miro morir y revivir” dice en su primer poema. “al mirar la ciudad” inicia el segundo. “yo busco una palabra” en el tercero. “alguien en mi escribe” en el cuarto. “y de tanto frío (...) escribí un poema”. Mira, observa y testifica, pero no de un modo indiferente. Lo hace desde su marco claramente ciudadana. En su escritura nombra gasolineras, pasillos, ascensores, hoteles, moteles, licorerías, kioscos, ferias hippies, plazas, puentes, avenida, subtes, trenes, autopistas, taxis, calles, restaurantes, rascacielos, universidades, casas, parques, ministerios, embajadas, oficina, sanatorio, quirófano, campanario, cementerio... se evidencia en esto la enorme importancia de lo urbano al momento de plasmar aquello que observa, ya no en la antigua impronta decimonónica, que lamentaba el avance de lo urbano en desmedro de su ideal bucólico, si no en un aggiornamento de ciertos ideales del siglo xx, que denunciaban la deshumanización en la sociedad de consumo. Lo que quizás se halle ausente en Mazzini sea la incitación a una salida utópica y revolucionaria. Claro que están los grafitis, publicidades, alcantarillas, tatuajes, latas de cerveza, diarios y teléfonos invocados en sus poemas para verificar lo contemporáneo de su enfoque (aunque tenga un tufillo a fines de los ‘90, faltándonos el celular, los leds, la internet etcétera, pero sin ninguna malicia debemos remarcar sus 30 y algo de años, que en cierto punto lo hacen utilizar el término “hippie” en más de una oportunidad). En cierto sentido es un poeta demodé, porque nos habla de cine y no de Netflix, o YouTube (celebra a Fellini, Hitchcock y los hermanos Coen) y en lo musical va más atrás citando a Bob Dylan, los Stones y Lou Reed -cosa que aplaudo, y que me hace pensar en la vigente necesidad del entrecruzamiento de las artes en la formación de todo creador literario-.

No es un influencer, aunque yo lo desearía, en el auténtico sentido de llegar a influenciar en el sentimiento de las gentes (con su poesía ¡imagínense!).

Otro recurso frecuentemente usado por los poetas de habla hispana -del cual suelen abusar, según mi opinión personal- es la inserción de citas/ referencias/ dedicatorias a otros, que pueden resultar conocidos (Pizarnik, Whitman etcétera) o desconocidos para el vulgo, lo que viene a ser una especie de escudo protector o invocación de autoridad, cuando no un guiño secreto que sólo comprenderá quien posea las claves decodificadoras. Mazzini utiliza algo más de 15 referencias, lo que en un total de 41 poemas no es demasiado.

Su enfoque es ciudadano, pero no costumbrista, más cercano al moribundo concepto de globalización (otra vez siglo XX) y que lo hace nombrar ciudades en abundancia: Buenos Aires, Bruselas, Viena, California, Ámsterdam, Rotterdam, pero lejos del afectado cosmopolitismo de ciertas “vanguardias”, que se negarían a nombrar a San Telmo, a las estaciones de trenes de Núñez y Congreso, y a La Recoleta, como él lo hace. Hombre porteño después de todo.

Finalizando con este escrutinio a la fisionomía de sus poemas, digamos que son medianamente breves (unas 30 líneas los más extensos) cosa que agradece el lector poco entrenado de nuestros días, amén de 10 prosas poéticas que no engañan a nadie, pues a las claras son sólo poemas perezosos de ordenarse en versos como debieran.

Ahondando en “qué dice” y “cómo lo dice”, sería muy fácil tomar el prosaico atajo de plantear que “esta realidad ciudadana es una mierda que fuerza a las personas a transformarse en seres tristes y solitarios luchando por su subsistencia hasta que se mueren y ya”, (bueno, también se nombra un par de veces a los suicidas, algo que yo jamás haría). Pero lo destacable en Agustín es su talento para expresar esta realidad en el lenguaje poética -o sea metafóricamente- y además de talento innato para moverse en ese campo en el cual la imaginación siente pensamientos (y viceversa), hay que reconocer una búsqueda voluntaria de nuevo material expresivo. Mucho se ha dicho al respecto de que hace mil años que la poesía repite las mismas metáforas/ imágenes/ oximorones, por lo cual el logrado esfuerzo de nuestro poeta en busca de originalidad expresiva debe ser aplaudido. Bueno, le podemos perdonar que utilice frases como “el fuego triste de la escarcha” (todos sabemos que el hielo te quema y el amor te mata). Su inmersión en el océano de las palabras buscando las expresiones más inquietantes, novedosas y hermosas da sus frutos, llegando a plasmar verdaderas “mamushkas” de metáforas. Verbigracia: “si en algún momento alguien piensa/ que el amor está escondido/ bajo un puente que el humo de la ciudad no deja dormir/ los árboles de mi calle/ oxidarán sus raíces en las constelaciones del agua/ y el pasado dejará rastros de polvo y magnolias/ bendiciendo a los perros que vagabundean en el paraíso” (página 30). Y esta originalidad no la logra por medio de una divagante escritura automática -que de tanto decir nada dice- sino con empeño, fe y sabiduría. Sabiduría que se evidencia en la elección del título para el poemario: “El perfume de la flor tatuada”, frase que reitera en los poemas 37 y 38, que hablan de poesía, poetas y musas.

A buen entendedor huelgan las palabras.

 

Fernando Gabriel Vaschetto, diciembre 2024, Rosario.

 

 

 

 



EL PERFUME DE LA FLOR TATUADA

 

A Juli Rey Meyer

 

Con dos alas tatuadas en la espalda y un perfume

que detiene el paisaje y lo hace

caer, pétalo a pétalo,

como un secreto revelado de a poco,

las nubes son de espuma de cerveza

y hay quemaduras de tabaco

por el cielo que arrastra esa mujer.

 

Ella sucede cuando el día es una mancha roja y amarilla,

una hoguera a medio apagarse donde pasta el murmullo

(y doy mi sed de beber a los mendigos

y los enfermos de amor se clavan espinas en sus soles;

y los árboles son pedazos gigantes de futura madera,

y las palomas aletean en las ventanillas de los autos).

 

Viejas bocas montadas en un burro que viene

del pasado traen hambre; historias de hambre, amores

de hambre, hambre de hambre y la ausencia

es un ángel débil con la voz de Julia.

 

Después de esto,

ella al fin se convierte en un violín desafinado

que me golpea en la cabeza para dejar

huellas dentro de los bosques de la imaginación,

cerca de lo gris de una tarde de jueves o de agosto,

cerca del vidrio de un quiosco donde la lluvia trata de entrar.




AGUSTÍN MAZZINI POR AGUSTÍN MAZZINI

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el domingo 21 de, febrero de 1993. Me gusta pensar que soy un poeta joven. Publiqué los libros EL CIELO NO TERMINA DE QUEMARSE (Suri porfiado, Argentina, 2017, poesía) -Premio Nacional "Bustriazo Ortiz" Para Jóvenes Poetas-, POEMAS DE RUE PARVHENAIS (Editorial Difácil, España, 2021, poesía) -XIX Premio Internacional de Poesía Joven "Martín García Ramos"-, SU CORAZÓN, UNA MONEDA (Aguacero Ediciones, Argentina, 2021, poesía), y EL PERFUME DE LA FLOR TATUADA (Eolas ediciones, 2022) -Premio de Poesía Joven de la Fundación MonteLeón- que también fue finalista del I Premio Hispanoamericano de Poesía "Francisco Ruíz Udiel". En 2018 fui becado por el Ministerio de Cultura argentino en convenio con el Conseil des Artts et des Lettres du Québec para una residencia de creación e investigación sobre la figura de Leonard Cohen en Montreal, ciudad de la que me enamoré. Conduje el programa online "Puentes de papel" durante ese mismo 2018 por el canal de contenidos online Hora60. Di algunas conferencias sobre poesía y participé de algunos festivales nacionales e internacionales. Me acerqué, una que otra vez y respetuosamente, al periodismo con reseñas de libros y ensayos. También soy abogado, trabajador judicial, militante sindical en la Unión de Empleados de Justicia de la Nación, confeso cinéfilo, y tímido aficionado a la Filosofía y a la música.

sábado, 30 de octubre de 2021

Panorama de la poesía argentina actual

Rafael del Castillo en el marco del XXIX festival de poesía de Bogotá presentó los dos tomos "Panorama de la poesia argentina actual" en Sala Lavarden de la ciudad de Rosario. Muy bueno!

miércoles, 20 de octubre de 2021

Insurgencia cultural 2

Gragea diaria de poesía se suma a las jornadas de Insurgencia Cultural celebradas en agosto en conmemoración de la figura de Federico García Lorca (15/08/2021) Participan: Natacha Mell (Argentina) Emérito Rodriguez Ayarza (Panamá) Fernando Cassamar (Perú) Marizela Rios Toledo (Méjico) Aldo Luis Novelli (Argentina) Fernando Gabriel Vaschetto (Argentina) Elegía primera (A Federico García Lorca, poeta) – Miguel Hernández (fragmento) Atraviesa la muerte con herrumbrosas lanzas y en traje de cañón, las parameras donde cultiva el hombre raíces y esperanzas, y llueve sal, y esparce calaveras. ... Entre todos los muertos de elegía, sin olvidar el eco de ninguno, por haber resonado más en el alma mía, la mano de mi llanto escoge uno. Federico García hasta ayer se llamó: polvo se llama. Ayer tuvo un espacio bajo el día que hoy el hoyo le da bajo la grama. ... Tú, el más firme edificio, destruido, tú, el gavilán más alto, desplomado, tú, el más grande rugido, callado, y más callado, y más callado. ... Muere un poeta y la creación se siente herida y moribunda en las entrañas. Un cósmico temblor de escalofríos mueve temiblemente las montañas, un resplandor de muerte la matriz de los ríos.

    

sábado, 31 de octubre de 2020

lunes, 11 de septiembre de 2017

sábado, 15 de julio de 2017

"BITÁCORA" nuevo poemario disponible en la Web

Descargar "Bitácora"

Aprisiona en tus manos un instante de sol
y él reconocerá la luz que anida en tu corazón;
abre las persianas de tus ojos
que las auroras boreales se regalarán
como fuegos de artificio
iluminando tu incansable alma;
descifra en tus oídos la armonía de los cielos
y ellos te dictarán la danza
que tus pies
dibujarán sobre la fresca hierba;
besa el rocío de la noche con tus labios palpitantes
y hasta tu vientre ascenderá
el placer de la tierra en celo...
            ya ves de lo que hablo
¿No lo sabes?
de la vida diaria
            de la diaria vida

                        de la vida.


martes, 13 de junio de 2017

Nuevo poemario "Balbuceando amor"

Descargar "Balbuceando amor"



Se viene "Balbuceando amor", que fuera publicado en España con prólogo de Clide Tello !!!

I


Entre las calles y tras las cosas,
hay un lugar para ti
                        esperando.
Es un rincón
muy lentamente asentado,
abastado por ciertas opciones,
            pausas y dulzores,
enclavado en un tiempo
que se resiste a envejecer:
                                   con niños
aún jugando en la vereda;
con perros
remoloneando al sol;
con un canto de canario en la siesta,
ha sido
largamente dispuesto
por mi calor elevado a la esperanza
este lugar
-en mí-
esperándote.






domingo, 18 de diciembre de 2016

Poema 2 de mi nuevo libro

Deber
            va con poder
            no con querer


“Duty
goes with to can

not with want”



domingo, 4 de diciembre de 2016

Adelanto de mi nuevo libro...


Incéndiate no mires no mires Incéndiate!
 
" Incense
don't look
don't look
incense!"



jueves, 17 de noviembre de 2016

TRAS LAS HUELLAS DEL POETA 2016


TRAS LAS HUELLAS DEL POETA 2016

Se concretó en Chile el XII Encuentro Internacional de Poesía, del 26 de octubre al 6 de noviembre de 2016 con la asistencia y participación de poetas venidos de México; Panamá; Costa Rica; Cuba: Colombia; Ecuador; Uruguay; Argentina e incluso de India, a los que se sumaron gran número de poetas chilenos de excelencia.
Lejos de ser una típica reunión de poetas de cafetín, ocultos tras sus gafas más la nebulosa del brebaje de turno, el encuentro se desplegó por un sinnúmero de actividades y lugares, todos cargados de contenidos vivenciales. Incursionamos hasta las casas de Pablo Neruda y su tumba, así como al museo y tumba de Gabriela Mistral e igualmente de Oscar Castro, poeta icónico de Rancagua. Visitamos e inauguramos centros culturales comunales, y tuvimos la oportunidad de contactarnos con educadores; músicos; poetas; bailarines; funcionarios culturales y gremiales; estudiantes universitarios; alumnos y pescadores. Anduvimos las rutas y lugares de Chile, y en cada rincón dejamos el regalo que puede llevar un poeta: la humilde voz de su poesía y su canto. El plus fue la visita a la Feria del Libro de Santiago y el conocimiento de innumerables cantinas, bares y restaurantes en los que indefectiblemente fuimos recibidos por personas extraordinariamente cálidas y comprometidas.
No es fácil resumir tan maratónica experiencia, y sin duda quedan fuera un sinnúmero de detalles dignos de nombrarse y que cada uno atesorará en su recuerdo.
En lo estrictamente literario podemos resaltar la posibilidad que nos ha dado el evento de mostrar nuestro trabajo y de  donar los libros que –por lo general- hemos publicado esforzadamente.
Pero eso no es nada comparado con el regalo maravilloso de habernos conocido con los colegas del mundo y de haber conformado por 12 días la cofradía aventurera de la palabra, cuya hermandad se manifestó mágicamente desde el primer día y –estoy seguro- nos acompañará acogedora hasta el último de nuestras vidas.
Además hemos adquirido la noción de que nuestros problemas y retos son los mismos en todo sitio (especialmente en Latinoamérica) confirmándonos en el hecho de que somos hermanos aún a grandes distancias culturales y espaciales, pésele esto a quien le pese.
Poetas del Mundo Por la Paz… ¿quiénes mejor que los poetas para tan poética tarea?

CUBA

Siempre quise estar en Cuba
cuna de un sueño pagado
con el sacrificio
de un corazón inocente.
Difícil tarea: quien vive un sueño
debe hacer a un lado su realidad.
Sigo deseando
estar en el sueño de Cuba,
patrimonio del dolor
de valerosos corazones inocentes.
                                            (02/11/16)

PANAMÁ

Estrechez de kilómetros
de mar a mar
separan y unen,
piedra y selva
y gente vegetal y de piedra.
América nunca quiso soltarse,
sólo la codicia del hombre
dinamitó el cordón de hermanos.
No podrán lo corazones separar:
               hemos triunfado.                  
                                            (05/11/2016)

MÉXICO

México canta y baila y se contonea
como perezosa gata
medio chispeada de tequila.
Así olvida el dolor absurdo
de su revoltijo
de lenguas, de razas,
de historia.
Un día aclararás tu mente,
y tu sabio corazón
te hará amo del destino.
(05/11/2016)


COSTA RICA

Misteriosa es Costa Rica,
para mí al menos.
Allí vive un pueblo
de espaldas a sus costas
que pregonan riquezas.
Quizás sea así
porque desde el mar
llegaron siempre las ofensas
de otros pueblos, no se,
prometo ir allí,
pero navegando
no.
(05/11/2016)


COLOMBIA
                                   
Colombia guapa, país hermano
como esos con quienes se comparte
la copa y el son.
Tu amable gentileza disimula
esa alegre cretinada
tan necesaria
para salvar a nuestras almas.
Con cadencias de cumbia:
¡Salud!
                                            (05/11/2016)     

ECUADOR

Pequeño y alto te veo
en plena panza del planeta,
aún bajo la sombra
de austeros crucifijos,
pero lo se, lo sabemos:
aún de la roca más dura
puede manar
       la poesía.
(05/11/2016)

URUGUAY

En el río no hay fronteras
tampoco en el aire de un barrio
con sones de candombe y milonga.
País de siempre amigos
                                         y hermanos.
Prefiero olvidar tu nombre
para que seamos
de una vez por todas
y por siempre
lo mismo.
(05/11/2016)


CHILE

País cribado de túneles
de pájaros de historias de minas
en fin,
de piedras
que apuntando al mar
ansían su posible horizonte.
Esquistos; gredas; detritos;
argamasa de futuro
de la gente que labora la esperanza
hacia un pueblo
que aliente la palabra.
(05/11/2016)

INDIA

Gente de Dios
simplemente gente:
mi canción es para ustedes
y canta para todos
los que trabajan y marchan
día tras día
hacia el despertar del sol.

Por favor, bendíganme.
(05/11/2016)

INDIA
People of God
simply people:
mi song is for you
and sing for everyone
those who work and march
day after day
towards the awakening
of the sun.

Please, bless me.
(05/11/2016)

POETAS DE MUNDO
                                                                       
Compañeros poetas
compañeros del camino
ya nunca olvidaremos
las lecciones de los vientos
que impulsaron nuestro vuelo
más allá de lo áspero
más acá de lo duro.

Un poema valiente
Juntos hemos soñado:
el del hombre reencontrado.
(05/11/2016)



Fernando Gabriel Vaschetto





viernes, 8 de julio de 2016

GÁRGOLAS


De día somos piedra…
atrapadas en el gris granito
de los antiguos días.
Muy alto estamos
sobre las cabezas de los hombres
y nuestro silencio
es piedad y no ignorancia.

¡Cuidado! que esta cadena
que creíste poner con tu cincel
es frágil como el agua
para nuestra sabiduría,
y nuestra fealdad 
no nos condena
sino que nos viste
-son los ropajes de seres de luz
que por las noches
vuelan portando espadas de fuego,
custodiando las puertas del cielo-





Escultura de Franco Belnudo